Tres personas recibieron la prisión domiciliaria por enviar marihuana a la capital de Santa Cruz en una encomienda desde Resistencia. El riogalleguense que fue a retirar el paquete también fue condenado a una pena en suspenso.
Fue luego de que en enero la Policía Federal desarticulara una banda narco que traficaba droga desde Resistencia hacia Río Gallegos
Fue un operativo conjunto, el que realizó la Policía Federal y que permitió desarticular una organización narcocriminal dedicada al transporte y distribución de estupefacientes entre las ciudades de Resistencia (Chaco) y Río Gallegos (Santa Cruz) .
La operación, que se originó en el marco de un control de encomiendas, permitió la detención de cinco personas involucradas en el fraccionamiento y comercialización de drogas.
La investigación comenzó en Río Gallegos, donde, gracias al trabajo de la División Unidad Operativa Federal de la ciudad y el apoyo del can antinarcóticos «Tea», se logró detectar unpaquete sospechoso en una empresa de encomiendas. El mismo provenía de Resistencia y contenía 21,299 kilogramos de marihuana picada. El destinatario que intentó retirar la encomienda fue detenido en el acto.
Ante este hallazgo, el Juzgado Federal de Garantías de Río Gallegos, a cargo de Claudio Marcelo Vázquez, amplió la investigación, solicitando la colaboración de la División Unidad Operativa Federal Resistencia. Esto permitió realizar seguimientos, tareas de inteligencia y relevamiento de cámaras de seguridad, lo que culminó en el allanamiento de cuatro domicilios en Resistencia.
En los operativos realizados en la provincia de Chaco, se logró la detención de cuatro personas más, y el secuestro de una considerable cantidad de envoltorios con cocaína, una balanza de precisión, varios teléfonos celulares, dos motovehículos, dinero en efectivo y otros elementos clave para la causa.
Tres de los detenidos en Chaco se encuentran bajo prisión domiciliaria, mientras que uno fue liberado. El detenido en Río Gallegos también permanece bajo arresto domiciliario.
Condena
El Juzgado de Garantías de Río Gallegos, a cargo del juez Claudio Marcelo Vázquez, declaró la legalidad de la detención y dispuso el arresto domiciliario para tres personas imputadas por despachar desde Resistencia, provincia de Chaco, una encomienda con 21,299 kilos de marihuana que arribó el 24 de enero pasado a la capital de Santa Cruz a través de una empresa de transporte. La decisión fue adoptada el lunes pasado luego de una audiencia de formalización de la investigación penal, a instancia del titular de la Unidad Fiscal Río Gallegos, Julio Zárate, y de la secretaria Virginia Haggi.
Las personas imputadas son J.M. y A.M., a quienes se les atribuyó, en grado de coautores, el delito de “transporte de estupefacientes, agravado por la intervención de tres o más personas de manera organizada”, y hay otra persona considerada partícipe de la misma conducta agravada.
La mujer y los dos hombres fueron imputados el lunes pasado durante la audiencia de formalización del caso, de la que participaron vía Zoom desde la División Unidad Operativa Federal (DUOF) de la Policía Federal ubicada en Resistencia, en donde estaban detenidos desde el 7 de febrero tras un allanamiento realizado en la capital chaqueña.
Durante aquella audiencia se estableció un plazo de 90 días para que la Fiscalía complete la investigación y se dispuso la prisión preventiva por el mismo plazo de las tres personas detenidas y la inhibición general de sus bienes. Sin embargo, este miércoles 12 de febrero en una nueva audiencia se resolvió que los tres acusados queden bajo arresto domiciliario, con la obligación de cumplir pautas de trabajo.
Las medidas de investigación que permitieron dar con estas tres personas imputadas fueron dispuestas tras la detención, el 24 de enero último, de quien recibió la droga en Río Gallegos, K.G.
Condena en trece días
K.G, de 30 años, había sido detenido en aquella jornada en el local de la empresa transportista durante una “entrega vigilada” sobre los paquetes que contenían la marihuana, que llegaron a su nombre.
El jueves 6 de febrero fue condenado a dos años de prisión en suspenso como partícipe secundario del delito de transporte de estupefacientes, en el marco de un acuerdo pleno -sobre los hechos, la calificación legal y la sanción- al que arribó su defensa con la Unidad Fiscal.
De esta forma, el proceso se resolvió respecto de su persona en trece días, a partir de las herramientas legales vigentes en ese distrito con la puesta en marcha del proceso acusatorio en diciembre pasado.
En efecto, el juez Vázquez homologó el acuerdo y ordenó la inmediata libertad del condenado -que se encontraba en prisión domiciliaria- tras verificar que no existían pedidos de detención en su contra.
Al exponer el acuerdo, el fiscal Zárate puso de relieve en aquella audiencia que “las pruebas colectadas permiten concluir que K.G. de ningún modo pudo tener el dominio del hecho y que su participación fue secundaria en este caso, tal como se dejó entrever en la audiencia de formalización cuando se destacó que claramente la maniobra había sido configurada por otras personas”.
Añadió que “las condiciones de vida de K.G. impiden que pueda haber tenido acceso a lo necesario para determinar el traslado de 21,299 kilos de marihuana desde Resistencia hasta esta ciudad” y agregó que “su participación probada fue únicamente la de prestar su nombre a cambio de un beneficio“.
El caso
El proceso se había iniciado el 24 de enero pasado a raíz de una llamada anónima recibida en la Unidad Operativa de la Policía Federal de Río Gallegos que daba cuenta de que uno de los ahora imputados recibiría una encomienda con droga a través de una empresa de transporte. Tras la comunicación de urgencia a la fiscalía, la Policía Federal constató la existencia de cuatro paquetes, que -con autorización judicial- fueron escaneados en el dispositivo que la Policía de Seguridad Aeroportuaria opera en el aeropuerto de Río Gallegos, y luego abiertos.
La Fiscalía expuso que en los bultos se distribuían 24 paquetes envueltos en papel film y embebidos en una sustancia de consistencia oleosa, que contenían marihuana, con un peso total de 21,299 kilos.
Al formalizar la investigación penal del caso respecto de K.G., Zárate y el auxiliar fiscal Gastón Franco Pruzán explicaron que, con la certeza del contenido de la encomienda, los paquetes fueron nuevamente acondicionados y, con autorización judicial, se llevó a cabo entonces el procedimiento de “entrega vigilada” que culminó con la detención de K.G.
Días más tarde, las medidas probatorias permitieron la individualización de las otras tres personas ahora imputados de haber despachado la encomienda desde la capital chaqueña.
El trabajo lo hizo la Brigada de Investigaciones de la División Unidad Operativa Federal Río Gallegos de la Policía Federal Argentina, en conjunto con la Brigada de Investigaciones de la División Unidad Operativa Federal Resistencia.
Con información de La Opinión Austral