Si hay algo que caracteriza al Diablito Echeverri es su amor por los suyos, por Chaco, por Resistencia, por Villa Río Negro, por el Deportivo Luján. Y no es de la boca para afuera, sino que desde adentro, de lo profundo de su corazón. Así lo demuestra siempre y este viernes no fue la excepción.
Villa Río Negro se revolucionó con su llegada. Después de un Sudamericano Sub 20 maravilloso y antes de partir a Inglaterra el Diablito vino por el calor de su tierra. La humildad que lo caracteriza se ve reflejada en el cariño de su gente.