Por Patricia Muñoz
Este 2 de junio se cumplen dos años de la desaparición y femicidio de Cecilia Strzyzowski, un crimen que marcó un antes y un después en la historia reciente del Chaco. El caso sacudió a la sociedad chaqueña y generó repercusión nacional por la crudeza de los hechos, el poder político de los acusados y la presión social que mantuvo viva la causa.
Cecilia tenía 28 años y había desaparecido el 2 de junio de 2023, tras ingresar a la casa de sus suegros en Resistencia. Nunca volvió a ser vista con vida. Ese día, supuestamente viajaría con su pareja César Sena al sur del país, pero todo fue una puesta en escena. La investigación reveló que se trató de un crimen planificado por la familia Sena, una de las más poderosas dentro de los movimientos sociales del Chaco.
El cuerpo de Cecilia nunca fue hallado, pero los peritajes confirmaron restos óseos y rastros de sangre que permitieron avanzar con las imputaciones. Los fiscales sostienen que fue asesinada en la vivienda familiar del clan Sena y que su cuerpo fue luego calcinado y descartado en distintos puntos de Resistencia, entre ellos un canal de desagüe en la zona norte.
Por el crimen están imputados César Sena, como autor material del femicidio, y sus padres Marcelo Sena y Emerenciano Sena, junto a Marcela Acuña, como coautores. También hay otros cuatro imputados por encubrimiento agravado, entre ellos empleados de confianza del clan: Gustavo Obregón, Fabiana González, Griselda Reinoso y Gustavo Maelgarejo.
Una causa con fuertes tensiones judiciales y políticas
Desde el inicio, el caso Cecilia estuvo marcado por tensiones entre el Poder Judicial y sectores del poder político. La investigación avanzó rápidamente gracias a la fiscalía especial, pero también generó roces con organismos como la defensa oficial, que pidió nulidades, cambios de carátula y hasta recusaciones.
El expediente acumuló más de 30 cuerpos de prueba y se cerró con una acusación contundente: homicidio triplemente agravado por el vínculo, por haber sido cometido con alevosía y en contexto de violencia de género.
La causa fue elevada a juicio por jurados, un mecanismo que será inédito para un caso de esta magnitud en la provincia. La selección del jurado y la fijación de la fecha definitiva del juicio están previstas para el segundo semestre de 2025.
Una familia que no deja de luchar
Gloria Romero, madre de Cecilia, se convirtió en la principal vocera de la lucha por justicia. En estos dos años, encabezó marchas, impulsó campañas, denunció irregularidades y logró mantener el caso en la agenda pública. A pesar del dolor, nunca dejó de exigir el juicio oral y público para todos los implicados.
“Mi hija no desapareció, la hicieron desaparecer. Queremos juicio y condena ejemplar. Que nadie más en el Chaco sufra lo que sufrimos nosotras”, no se cansó de repetir.
Lo que viene
El juicio promete ser uno de los más seguidos del país. No solo por la crudeza del crimen, sino por los vínculos políticos de los acusados, el rol del movimiento piquetero oficialista y el debate sobre la violencia de género en contextos de poder.
Mientras tanto, el nombre de Cecilia sigue presente en pancartas, redes sociales y paredes de Resistencia. A dos años de su muerte, su memoria se convirtió en símbolo de lucha contra la impunidad.