Mientras el gobierno nacional recorta fondos a la mayoría de las provincias, el Chaco de Zdero mantiene un canal aceitado con la Casa Rosada y figura entre los distritos que más dinero recibió por fuera de la coparticipación. En lo que va del año ya acumula más de $21.500 millones.
En medio del ajuste fiscal más severo de las últimas décadas y del discurso oficial que promete “terminar con los privilegios”, el gobierno de Javier Milei sigue distribuyendo fondos discrecionales a ciertos distritos con una lógica política que contradice la prédica libertaria. En ese esquema, el Chaco gobernado por Leandro Zdero —aliado político del oficialismo nacional— aparece entre los más beneficiados.
Según un informe de la consultora Politikon Chaco, entre enero y mayo de 2025 la provincia recibió $21.533 millones en transferencias no automáticas por parte del gobierno nacional, colocándose en el cuarto lugar entre las jurisdicciones que más fondos recibieron por fuera de la coparticipación.
Pese a una caída abrupta en mayo (–56,8% en términos reales comparado con el mismo mes del año pasado), el acumulado de los primeros cinco meses representa un incremento real del 83,9% respecto al mismo período de 2024. Este flujo de fondos —discrecional, sin criterio automático ni federal— se convierte mes a mes en un salvavidas financiero para el gobierno provincial.
¿Qué recibe el Chaco?
Solo en mayo, el Chaco embolsó $3.088 millones en transferencias no automáticas. El ítem con más fondos fue el genérico “Resto” ($1.129 millones), seguido por programas educativos como Jornada Extendida ($754 millones), Asistencia para Nuevas Obras ($643 millones) y fondos para infraestructura municipal financiados por la CAF ($561 millones).
Estos recursos, aunque útiles para una provincia con graves dificultades financieras, también revelan una relación privilegiada con el Ejecutivo nacional en un contexto donde muchos gobernadores denuncian abandono por parte de Nación.
Zdero y Milei: la alquimia de la sintonía
Mientras Milei castiga públicamente a los gobernadores que no se alinean —como el caso de Ignacio Torres (Chubut) o Ricardo Quintela (La Rioja)—, el chaqueño Leandro Zdero ha optado por una relación de bajo perfil pero de cooperación política con la gestión nacional. Esta sintonía, traducida en silencio ante los recortes y apoyos legislativos en el Congreso, hoy se refleja también en números.
Chaco no solo se encuentra entre los distritos que más fondos discrecionales recibió en lo que va de 2025, sino que también accedió a Aportes del Tesoro Nacional (ATN) por $2.500 millones, en un contexto donde otras provincias —como San Luis o La Pampa— apenas superan los $1.000 millones.
Ajuste para muchos, beneficios para pocos
Aunque el gobierno de Milei sostiene que mantiene un criterio técnico y transparente en la distribución de fondos, los datos muestran otra cosa. CABA recibió el 60,3% del total de las transferencias discrecionales entre enero y mayo, gracias a una medida cautelar de la Corte Suprema. Le siguen Buenos Aires, Neuquén y recién ahí el Chaco.
El informe también revela que los mayores incrementos porcentuales se dieron en distritos con baja incidencia y una base comparativa muy baja, como La Rioja o San Luis. En contraste, provincias como Jujuy o el propio Chaco sufrieron caídas reales en mayo.
A nivel nacional, si bien el reparto global de fondos no automáticos aumentó un 203,7% respecto a 2024, ese salto está condicionado por la distorsión generada por CABA. Si se excluye a ese distrito, la suba se reduce a 47,9%. Y aun así, se trata del segundo peor registro en 20 años.
¿Una nueva lógica federal?
La distribución desigual de recursos discrecionales no es nueva en la política argentina, pero en el caso de Milei —quien prometía terminar con la “casta” y cortar con los fondos para los gobernadores—, el regreso a las transferencias selectivas evidencia un doble discurso.
Chaco aparece como uno de los pocos distritos donde el ajuste libertario no se siente con la misma crudeza que en otros territorios. Mientras hospitales nacionales cierran, universidades colapsan y provincias reclaman auxilio, la provincia norteña mantiene una caja alimentada por giros de Nación, en un delicado equilibrio entre el ajuste discursivo y la necesidad política.