Sebastián Waicman, presidente de la Asociación Israelita de Resistencia, encabezó el acto conmemorativo y exigió que se juzgue a los cómplices locales del ataque.
A 31 años del atentado a la AMIA que dejó 85 víctimas fatales y más de 300 heridos, la comunidad judía de Chaco volvió a alzar la voz en un emotivo acto conmemorativo realizado en la sede de la Asociación Israelita de Beneficencia de Resistencia. Sebastián Waicman, presidente de la institución, fue el principal orador del encuentro y destacó la importancia de la memoria colectiva como motor de justicia.
“Fue un ataque terrorista planificado desde Teherán y ejecutado con complicidad local. Sin los encubridores, sin los que desviaron la investigación, este crimen no habría sido posible”, afirmó con firmeza. Además, valoró la reciente aprobación de la Ley de Juicio en Ausencia, que permitirá avanzar en las causas contra los responsables internacionales aún prófugos, aunque advirtió que “todavía falta que se juzgue y condene a los cómplices locales”.
Durante su intervención, Waicman también alertó sobre el crecimiento del antisemitismo en la actualidad: “Lo vemos en redes sociales, en universidades, en discursos disfrazados de causa política. Lo más peligroso es la justificación abierta del terrorismo”. Y concluyó con un mensaje contundente: “Desde Resistencia, una comunidad que nunca se calló, pedimos justicia por las víctimas, sus familias y por todos nosotros”.
El acto contó con la participación de autoridades provinciales y representantes de distintos poderes del Estado. En representación del gobierno chaqueño, la vicegobernadora Silvana Schneider acompañó el homenaje y expresó: “La memoria no prescribe y la verdad es una deuda que aún duele. Cuando la justicia no llega, falla el Estado y cuando el Estado falla, la democracia se debilita”.
En su mensaje, Schneider ratificó el compromiso del Ejecutivo provincial con los derechos humanos y destacó la importancia de mantener viva la memoria para que “el horror no se repita”. También se solidarizó con las familias de las víctimas y con toda la comunidad judía, a quienes reconoció como parte fundamental de la identidad pluricultural del Chaco.
Participaron además el ministro de Gobierno Jorge Gómez, el subsecretario de Derechos Humanos Hugo Maldonado, legisladores provinciales, miembros del Superior Tribunal de Justicia y referentes de la comunidad judía local.