Un micro que tenía como destino Resistencia chocó este sábado por la noche sobre ruta nacional 11 con 60 pasajeros a bordo que volvían de un tour de compras. Tres personas murieron y se reportaron 11 heridos.
El siniestro ocurrido entre las localidades santafesinas de Nelson y Llambi Campbell, volvió a desnudar la gravedad del estado de las rutas nacionales y el importante rol que cumple Vialidad Nacional que fue desfinanciada por el gobierno de Milei.
El micro de la empresa Santa Lucía, que regresaba de Buenos Aires con destino a Resistencia, Chaco, chocó de frente contra un camión. El saldo fue trágico: tres muertos ---los dos choferes y el coordinador del viaje- y once heridos, algunos de gravedad.
Las víctimas fatales fueron:
– Omar Escalante, 66 años, chofer de larga trayectoria de la empresa Santa Lucía (oriundo de Bella Vista, Corrientes)
– Rubén Ponce, 60 años, también chofer.
– Julián, coordinador de viajes, residente en La Leonesa, Chaco.
El choque se produjo cuando el camión intentaba reincorporarse a la calzada desde una gomería. El impacto fue letal. El fiscal de turno ordenó peritajes para establecer responsabilidades, pero el hecho se suma a una preocupante serie de tragedias viales: en tan solo tres días, murieron once personas en rutas nacionales. A este episodio se suman los cuatro fallecidos en Río Negro y otros cuatro en Santa Cruz, todos en accidentes vinculados a rutas nacionales en mal estado, falta de mantenimiento y señalización deficiente. A esto se suma la decisión del gobierno nacional de disolver por decreto Vialidad Nacional lo que debilita aún más la red vial nacional.
Según se conoció posteriormente, el micro de la empresa Santa Lucía transportaba a pasajeros de diversas localidades del norte santafesino y del Chaco, entre ellas Reconquista, Vera, San Justo y Resistencia. El colectivo había partido desde Buenos Aires a las 13:30 del sábado y el accidente ocurrió cerca de la medianoche, cuando el vehículo colisionó contra un camión con semirremolque que se reincorporaba desde la banquina. Las víctimas fatales quedaron atrapadas en la cabina delantera y no pudieron ser rescatadas con vida pese al esfuerzo de los bomberos voluntarios.
Una pasajera herida, identificada como Nilda, relató entre lágrimas lo vivido: "Todos desesperados, la mayoría tenemos golpes y cortes. Es muy fea la situación". También expresó su dolor por los conductores fallecidos, a quienes conocía por otros viajes. El caso está siendo investigado por peritos accidentológicos y personal policial, quienes analizan el tacógrafo del camión, las condiciones de visibilidad, velocidad y la mecánica del choque. El tránsito fue interrumpido por varias horas y la escena del hecho refleja con crudeza la desidia estructural que atraviesa al sistema vial argentino.