A menos de 24 horas del inicio del juicio por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, la madre de la víctima, Gloria Romero, se presentó ante el jurado con un mensaje contundente: “Hay una realidad, asesinaron a Cecilia. No juzguen por tenerme bronca a mí”, pidió.
Romero denunció lo que consideró una campaña de desprestigio en su contra y pidió a los jurados que se enfoquen en la justicia: “Ustedes pueden sentir empatía por estos acusados, pero la justicia no es para mí. Es para que esto no vuelva a ocurrir”, sostuvo. En un emotivo cierre, instó a los jurados a pensar en sus propios hijos: “Hagan justicia por Cecilia, no por mí. Esa es la única víctima”, concluyó.
En paralelo, una de las principales imputadas, Marcela Acuña, sorprendió con una carta enviada desde prisión en la que pidió que se investigue a Gloria Romero, madre de la víctima. En el escrito, difundido este martes, Acuña sostuvo que el clan Sena está “cautivo y criminalizado por la prensa” y que la investigación judicial fue “parcial y direccionada”.
En uno de los pasajes más polémicos, la imputada afirmó: “Jamás investigaron a la señora Gloria Romero” y lanzó una insinuación sobre el caso: “¿Cómo se relaciona el supuesto viaje al sur de César y Cecilia con el hecho de que, a poco de meternos en prisión, hoy ella esté en el sur?”
Las declaraciones generaron repercusiones inmediatas, ya que la carta se conoció justo antes del comienzo del juicio más esperado del año en la provincia. En el banquillo estarán César Sena, ex pareja de la víctima, y sus padres, los dirigentes sociales Emerenciano Sena y Marcela Acuña, acusados como partícipes necesarios del crimen, junto a dos parejas allegadas: Gustavo Obregón y Fabiana González, y Gustavo Melgarejo y Griselda Reinoso.
Fuentes judiciales señalaron que el texto de Acuña no aporta elementos nuevos a la causa, pero expone una estrategia defensiva orientada a instalar dudas sobre el entorno de la víctima.