Mientras el Gran Resistencia atraviesa una situación crítica por las intensas lluvias y cientos de vecinos permanecen con calles anegadas y dificultades para salir de sus casas, una imagen generó fuerte indignación este viernes al mediodía: una camioneta oficial del programa Ñachec apareció estacionada en el Shopping Sarmiento alrededor de las 13.30 horas.
El hecho contrasta de manera directa con la emergencia que se vive en distintos barrios del área metropolitana, donde familias reclaman asistencia, drenaje y presencia del Estado ante el avance del agua. El Ñachec es un programa que depende del área que conduce Diego Gutiérrez, funcionario que recientemente cuestionó con dureza al peronismo por “no haber hecho nada” frente a problemáticas sociales y de infraestructura en la provincia.
La postal de un vehículo oficial en un centro comercial, en plena crisis climática, vuelve a poner en discusión las prioridades de la gestión del gobernador Leandro Zdero, en momentos en que la demanda social crece y la respuesta estatal es observada con lupa.
Según datos oficiales de la Dirección General de Seguridad Interior (D.G.S.I.) de la Policía del Chaco, entre las 7 y las 12 del mediodía de este viernes se registraron lluvias de variada intensidad en gran parte del territorio provincial, con picos cercanos a los 100 milímetros en varias localidades.
En Resistencia, el acumulado alcanzó los 120 milímetros, provocando anegamientos en distintos sectores urbanos, caída de árboles y voladuras de techos. La situación se replicó en el interior: San Bernardo registró 99 mm, Villa Berthet y Chorotis 80 mm, Machagai 60 mm, Quitilipi 53 mm y Colonia Elisa 64 mm, entre otros registros significativos.
Desde la Policía del Chaco informaron que se mantiene el monitoreo permanente, especialmente en zonas urbanas vulnerables, y no descartaron nuevas medidas preventivas si continúan las precipitaciones.
En este contexto, la presencia de un vehículo oficial del Ñachec fuera de tareas visibles de asistencia vuelve a encender el debate público sobre el uso de recursos del Estado y el nivel de respuesta frente a emergencias que afectan directamente a la población.
Mientras el agua sigue dentro de muchas casas y los reclamos vecinales se multiplican, la pregunta que sobrevuela es inevitable: en plena emergencia hídrica, qué está haciendo —y qué no— el Gobierno provincial para asistir a quienes más lo necesitan.
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