El conflicto, que viene arrastrándose desde finales de 2025 entre el Insssep y el Colegio de Psicólogos y Psicologas del Chaco ha llegado a un punto de tensión máxima este enero de 2026. ¿La salud mental está garantizadoa para los afiliados? La atención no está formalmente suspendida por el Colegio, pero sí está severamente comprometida en la práctica.
Deuda "Alimentaria" y Silencio Institucional
Según los documentos de diciembre y las actualizaciones de enero, el Insssep mantiene una deuda importante que incluye porcentajes de junio (42%) y el 100% de julio y agosto de 2025. Para los profesionales, esto no es solo un retraso administrativo; el Colegio lo define como una vulneración a sus derechos, ya que esos pagos tienen "carácter alimentario" para los psicólogos prestadores.
La postura de la nueva gestión (Rafael Meneses)
Aunque Rafael Meneses (quien asumió recientemente la presidencia del Instituto) ha declarado públicamente que "nadie quedará sin atención", los prestadores denuncian una realidad distinta:
Falta de respuestas: El Colegio afirma que no han recibido contestación a los pedidos de audiencia ni al reclamo por falta de pago.
Burocracia vs. Salud: Mientras el Insssep emite comunicados de "normalidad", los profesionales enfrentan una incertidumbre que los empuja a tomar decisiones individuales.
¿Qué pasa con los turnos y pacientes?
El comunicado de enero es muy claro en un punto que afecta directamente al afiliado:
"No es una medida sugerida [la suspensión], dependerá de cada profesional la decisión de tomar nuevos pacientes hasta que se regularice la situación".
Esto significa que, aunque no hay un "paro" general, es muy probable que los afiliados encuentren dificultades para iniciar tratamientos nuevos o que algunos profesionales decidan suspender la atención de pacientes actuales ante la imposibilidad de sostener los costos de consultorio sin cobrar desde hace meses.
Clima de desconfianza
El Colegio califica la situación como un "atropello a los acuerdos firmados", lo que genera un clima de desconfianza en las instituciones públicas. A pesar de que el Ministerio de Salud y el Insssep firmaron convenios marco para "fortalecer la atención" a mediados de enero, la solución económica específica para los psicólogos sigue sin aparecer.
En resumen, los afiliados están en una situación de vulnerabilidad indirecta. Aunque el sistema "existe" sobre el papel, la falta de pago a los profesionales está provocando un goteo de suspensiones y rechazos de nuevos casos que, en la práctica, deja a muchos sin el servicio de salud mental por el que aportan mes a mes.
Otro conflicto más que pone a los afiliados en el medio por falta de pagos de la obra social a los prestadores en tiempo y forma, y que la gestión de Leandro Zdero debe resolver con urgencia porque la salud mental es un derecho.