El reloj de la justicia chaqueña marca una fecha clave: el martes 10 de febrero. Ese día, a las 9 de la mañana, el silencio de la Cámara Segunda en lo Criminal se romperá con la lectura de las penas para el clan Sena y sus colaboradores. Es el último acto de un proceso que desnudó los hilos del poder, la violencia y la muerte en la provincia.
Tras el veredicto de culpabilidad dictado por el jurado popular a fines del año pasado, la jueza técnica Dolly Fernández será la encargada de traducir ese "culpables" en años de prisión efectiva. La audiencia, que se podrá seguir en vivo por el canal de YouTube del Poder Judicial, cerrará un capítulo doloroso pero necesario para la familia de Cecilia Strzyzowski.
El destino de los protagonistas principales ya está sellado por la gravedad del delito: homicidio doblemente agravado por el vínculo y en contexto de violencia de género.
César Sena, Emerenciano Sena y Marcela Acuña escucharán la confirmación de la prisión perpetua. Para el matrimonio que alguna vez fue el más poderoso del movimiento piquetero local, el 10 de febrero significa el fin definitivo de su influencia en las calles.
Sin embargo, el foco de tensión está puesto en los colaboradores. Aquellos que, según la investigación, ayudaron a intentar borrar las huellas del horror:
Gustavo Obregón y Fabiana González: La fiscalía pidió 5 años y 10 meses. La querella exige el máximo de 6 años. Sus defensas apuestan a que la condena se considere cumplida por el tiempo que ya llevan tras las rejas.
Gustavo Melgarejo: El casero, que hoy goza de libertad, enfrenta un pedido de 2 años y 10 meses de prisión efectiva.
Pero la condena por el femicidio no es el único frente para los Sena. El 2026 ya asoma en el horizonte judicial con una causa que promete sacudir los cimientos de la administración pública: el lavado de dinero.
El juez federal Ricardo Mihanovich ya elevó a juicio la causa donde se investiga cómo el matrimonio pasó de la docencia y el monotributo a manejar una fortuna de origen oscuro. Con más de 6 millones de pesos hallados bajo el colchón y un faltante de $62 millones en la Fundación Saúl Acuña, los Sena deberán explicar en abril de 2026 cómo funcionaba la "maquinaria" de desvío de fondos estatales que hoy los tiene bajo la lupa de la justicia federal.
El martes, Chaco vuelve a mirar a los tribunales. No solo se juzga un crimen; se dictamina el fin de una era.