El servicio de transporte público de pasajeros funcionará con normalidad durante el fin de semana largo en el Área Metropolitana del Gran Resistencia, luego de que los trabajadores nucleados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA) resolvieran no avanzar con el paro que se había votado inicialmente contra la empresa ERSA.
La medida de fuerza había sido impulsada por un sector de choferes ante el atraso en el pago de los salarios correspondientes a enero. En una primera asamblea realizada este viernes por la tarde, afiliados analizaron paralizar los servicios de las líneas 2, 9, 101, 106 y 107 desde esa misma jornada y extender la protesta durante sábado, domingo y los feriados de lunes y martes.
Sin embargo, horas más tarde, tras un nuevo debate interno y consultas con la conducción gremial, la mayoría optó por mantener la circulación de las unidades para no afectar a los usuarios ni poner en riesgo las fuentes laborales.
Salarios atrasados y malestar
El conflicto se originó por diferencias en los porcentajes abonados de los haberes de enero. Según indicaron los conductores, la empresa aún no completó el pago total y ya se acumulan más de ocho días de demora, superando los plazos formales establecidos.
El miércoles 11 ya se había registrado una paralización total del servicio por 24 horas por el mismo reclamo. Luego de esa protesta, el sector estableció una tregua hasta este viernes a la espera de respuestas concretas.
Durante la asamblea en el predio de la empresa, los trabajadores advirtieron que la incertidumbre podría extenderse hasta el miércoles 18 de febrero, teniendo en cuenta los días no laborables del fin de semana largo.
Servicio garantizado
Antes del encuentro, la UTA convocó a los choferes que estaban de franco o en servicio a participar de las deliberaciones. Desde la conducción se pidió “escuchar todas las voces antes de tomar una decisión”.
Finalmente, prevaleció la postura de continuar trabajando. De este modo, los colectivos circularán con normalidad en el Gran Resistencia, lo que garantiza la movilidad de miles de usuarios que dependen del transporte público durante los feriados.
No obstante, el reclamo salarial sigue abierto y no se descartan nuevas medidas si no hay una regularización en los pagos en los próximos días.