Marcelo Gallardo confirmó que dejará de ser el director técnico de River Plate y que el partido de este jueves ante Banfield será el último al frente del equipo. La decisión fue comunicada luego del entrenamiento en el River Camp, en un contexto marcado por malos resultados y un presente deportivo adverso.
El “Muñeco”, de 50 años, hizo pública su determinación a través de un mensaje en video difundido por el club. Visiblemente emocionado, agradeció a los hinchas, a la dirigencia y a su cuerpo técnico, y admitió el dolor por no haber podido cumplir los objetivos planteados en esta segunda etapa.
“Solamente palabras de agradecimiento a este enorme club y a su gente por el amor incondicional. Me invade la emoción por no haber logrado los resultados que esperábamos”, expresó.
La salida se da tras la derrota 1-0 frente a Vélez Sarsfield, la tercera caída consecutiva en el torneo local. El balance reciente es contundente: 13 derrotas en los últimos 20 partidos, números que precipitaron el final del ciclo.
Un segundo ciclo lejos de la gloria
El regreso de Gallardo no logró replicar el éxito de su primera etapa, en la que convirtió a River en protagonista del continente con múltiples títulos internacionales y locales. En esta nueva experiencia dirigió 85 encuentros, con 35 victorias, 32 empates y 18 derrotas, sin consagraciones.
El equipo actualmente marcha en la mitad de la tabla del Torneo Apertura y se encuentra fuera de los puestos de clasificación a los playoffs, lo que incrementó la presión interna y externa.
Comienza la búsqueda del sucesor
Con la salida confirmada, la dirigencia ya analiza alternativas para reemplazarlo. Entre los nombres que circulan aparece el de Eduardo Coudet, actual entrenador del Deportivo Alavés, además de otros exjugadores y técnicos con pasado en el club.
Antes de cerrar su etapa, Gallardo tendrá su despedida en el estadio Monumental, donde los hinchas preparan una ovación para uno de los entrenadores más importantes de la historia de la institución.
Será el final de un ciclo cargado de emoción y el cierre de una era que marcó a fuego al mundo River.