Una decisión administrativa de ARCA encendió la alarma entre trabajadores independientes y pequeños contribuyentes de todo el país. El organismo comenzó a enviar notificaciones masivas de recategorización automática del monotributo, utilizando como parámetro los consumos, transferencias y depósitos bancarios, un criterio que podría disparar subas abruptas en la cuota mensual, incluso de $40.000 a $570.000.
La medida, revelada por Página/12, alcanzaría a casi 4,9 millones de personas inscriptas en el régimen simplificado, de las cuales el 85 por ciento se ubica en las categorías más bajas. Es decir, trabajadores con ingresos reducidos, cuentapropistas, profesionales y pequeños emprendedores.
Según denuncian especialistas tributarios, ARCA está tomando como presunto “aumento de ingresos” todos los movimientos registrados en cuentas bancarias y billeteras virtuales, sin discriminar el origen del dinero.
Esto implica que situaciones cotidianas —como vender un auto, recibir ayuda familiar, un préstamo personal o usar ahorros para una compra grande— pueden interpretarse como mayor facturación y provocar un salto automático de categoría.
“El problema es que depósitos o consumos no necesariamente reflejan ingresos gravados. Se está invirtiendo la carga de la prueba: el contribuyente tiene que demostrar que no ganó más”, advirtieron profesionales en Ciencias Económicas.
Las notificaciones llegan por correo electrónico y otorgan apenas 15 días para presentar un descargo. Si no se responde en ese lapso, la nueva categoría se aplica de oficio.
En el caso de monotributistas sociales, la situación puede ser aún más delicada: una exclusión del régimen simplificado implica perder la obra social y pasar al régimen general, con costos mucho más altos y mayor carga administrativa.
Contadores consultados señalan que muchos pequeños contribuyentes ni siquiera revisan a diario el domicilio fiscal electrónico, por lo que podrían quedar recategorizados sin advertirlo.
La decisión generó cuestionamientos políticos y económicos. Referentes del sector remarcan que, mientras se endurecen los controles sobre pequeños contribuyentes, continúan vigentes beneficios y regímenes especiales para grandes capitales.
Desde la oposición incluso se presentó un proyecto para suspender por 180 días las recategorizaciones automáticas, argumentando que la inflación y la caída del consumo distorsionan los parámetros y no reflejan la verdadera capacidad contributiva.
Especialistas recomiendan:
Revisar el domicilio fiscal electrónico
Controlar la categoría asignada
Reunir comprobantes que justifiquen transferencias o depósitos
Presentar el descargo dentro del plazo
Mientras tanto, miles de monotributistas enfrentan la incertidumbre de no saber cuánto pagarán el mes próximo. En un contexto de crisis económica, una suba de esta magnitud podría empujar a muchos a la informalidad o directamente a abandonar la actividad.