Tiso Talavera está preso. El conocido piquetero de Resistencia y su pareja, Andrea Leyes, quedaron detenidos por orden de la Justicia Federal. Se los investiga por trata de personas, robo de haberes y un intento de "venta" de la víctima a un campo. El blindaje social y la exposición pública de Raúl “Tiso” Talavera, referente de la organización “No al Gatillo Fácil”, se desmoronaron este jueves. Tras un pedido de detención emitido por la Fiscalía Federal, el dirigente y su pareja, Andrea Eugenia Leyes, se presentaron ante la justicia y quedaron inmediatamente privados de su libertad. La causa, que tramita bajo el número FRE 8187/2025, describe un esquema de horror que combina el engaño, la explotación laboral y el vaciamiento económico de una de las personas más vulnerables de la sociedad.
Una trampa de cuatro años
La investigación, liderada por el fiscal Patricio Sabadini, sostiene que la pareja captó a una mujer de 36 años con retraso madurativo en la Plaza 25 de Mayo mientras esta se encontraba en situación de calle. Con la falsa promesa de protección, la llevaron a su vivienda en la Avenida Nicaragua al 1300. Allí, la mujer habría vivido un régimen de servidumbre: era obligada a realizar todas las tareas domésticas y el cuidado de los tres hijos de la pareja, sin recibir remuneración alguna.
El millón de pesos que los condena
Uno de los puntos más sólidos de la acusación es el peritaje bancario. La justicia detectó que, entre enero y noviembre de 2025, se realizaron transferencias desde la cuenta de la víctima hacia la de Leyes por un total de $1.023.521,98. Además del robo de su pensión provincial, los acusados habrían gestionado préstamos bancarios a nombre de la mujer sin su consentimiento. “No existe explicación lógica para que una empleada doméstica le transfiera su sueldo y ahorros a sus empleadores”, señala el dictamen fiscal.
El escape: "La iban a vender"
El testimonio más crudo de la víctima relata que su decisión de huir se precipitó a fines de septiembre de 2025. Según la denuncia, la pareja le notificó que sería trasladada a un campo para convivir con un hombre desconocido a cambio de un pago de dinero que beneficiaría exclusivamente a Talavera. Aterrorizada, la mujer escapó de la casa sin sus pertenencias y radicó la denuncia a través de la Línea 145, el canal nacional contra la trata de personas.
El escenario judicial
A pesar de que Talavera intentó defenderse en medios locales asegurando que la mujer "vivía con ellos porque no tenía a dónde ir", la evidencia acumulada por el Departamento de Lucha contra la Trata de Personas y el Ministerio Público Fiscal fue suficiente para que la jueza Zunilda Niremperger autorizara los allanamientos y las detenciones. La detención de "Tiso" Talavera marca un precedente en el Chaco sobre el manejo de los movimientos sociales y el control de los fondos de personas vulnerables bajo su cuidado.