El Senado de la Nación Argentina aprobó este jueves una reforma a la Ley de Glaciares, una iniciativa impulsada por el oficialismo que ahora deberá ser debatida por la Cámara de Diputados. El proyecto obtuvo 40 votos a favor y 31 en contra, además de una abstención.
La votación expuso divisiones internas en varios bloques políticos, aunque La Libertad Avanza respaldó de manera uniforme el texto. También acompañaron legisladores dialoguistas y algunos senadores peronistas, mientras que sectores del kirchnerismo, el radicalismo y bloques provinciales manifestaron su rechazo.
Qué cambia en la ley
Uno de los puntos centrales de la reforma establece que cada provincia podrá designar su propia autoridad de aplicación para identificar glaciares y ambientes periglaciales dentro de su territorio, desplazando parte de las funciones técnicas del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), organismo nacional encargado actualmente del inventario.
Desde el oficialismo sostienen que la modificación fortalece el federalismo y respeta el dominio originario de los recursos naturales por parte de las provincias, además de facilitar inversiones productivas, en especial en minería.
Apoyos y críticas
La jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, defendió la iniciativa y afirmó que el país debe superar la “falsa dicotomía entre ambiente y desarrollo”. En la misma línea, legisladores aliados remarcaron que la norma no elimina protecciones, sino que busca mayor precisión técnica.
En contraposición, sectores opositores alertaron sobre un posible debilitamiento de los controles ambientales y cuestionaron que se fragmenten los criterios de conservación. Advirtieron que delegar decisiones a cada provincia podría generar desigualdad normativa, conflictos judiciales y riesgos para las reservas estratégicas de agua.
También señalaron que el cambio reduce el rol científico del IANIGLA, lo que —según argumentaron— podría abrir la puerta a presiones políticas o empresariales sobre zonas protegidas.
Próximo paso
Con media sanción del Senado, el proyecto será tratado en la Cámara de Diputados, donde se anticipa un debate intenso entre quienes promueven atraer inversiones mineras y quienes priorizan mantener un esquema nacional de potección ambiental.
Con información de Infobae