Finalizaron las vacaciones de invierno en Argentina y las aulas vuelven a coparse de alumnos, y en ese sentido resurge una pregunta que cada año divide opiniones: ¿son demasiado largas las vacaciones escolares en Argentina o el problema es cómo se distribuyen?
El calendario actual concentra el descanso en un extenso receso de verano —de poco más de dos meses— y apenas dos semanas en invierno. Sin embargo, en gran parte del mundo el modelo es distinto: más pausas cortas repartidas durante el ciclo lectivo.
Un informe reciente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) muestra que los estudiantes argentinos tienen en total 11,2 semanas de vacaciones al año, por debajo del promedio del organismo (13 semanas) y muy lejos de países europeos como Letonia o Francia. Pero, a diferencia de esos sistemas, casi no existen cortes intermedios.
Para Graciela Cappelletti, docente de la Universidad de San Andrés y la Universidad Nacional de Quilmes, el debate no pasa solo por la cantidad de días.
“No se trata solo de cuántos días van los chicos a la escuela, sino de cómo se distribuye ese tiempo. Los recesos largos impactan distinto según las condiciones de vida de cada estudiante”, explica.
Diversas investigaciones detectaron el fenómeno conocido como “summer learning loss”, o pérdida de aprendizaje durante el verano. En Argentina, un estudio de Argentinos por la Educación advirtió que ese retroceso es mayor en los sectores más vulnerables.
El investigador Axel Rivas sostiene que “cuando los cortes son largos, se pierden aprendizajes, especialmente en Matemática. Un verano más corto combinado con descansos durante el año podría ser más efectivo”.
Países como Inglaterra o Luxemburgo aplican hasta seis recesos breves anuales, mientras que Argentina es de los pocos que mantiene solo dos.
El debate no es solo pedagógico. También intervienen factores climáticos, laborales y familiares. En muchas provincias —incluido el norte argentino— las altas temperaturas del verano dificultan sostener clases con normalidad.
Docentes consultados advierten que modificar el calendario implicaría reorganizar la vida de las familias y el trabajo de maestros que se desempeñan en más de una escuela.
Además, el proyecto oficial de “libertad educativa” que analiza el Congreso propone que cada institución pueda definir su propio calendario según una cantidad mínima de horas, lo que genera dudas entre especialistas por el riesgo de fragmentación del sistema.
Aun así, Cappelletti insiste en que la discusión es necesaria: “Repensar las vacaciones es repensar la experiencia escolar. Tal vez pequeños descansos durante el año ayuden a sostener mejor el aprendizaje”.
La pregunta queda abierta: ¿menos verano y más pausas cortas podrían beneficiar a los estudiantes argentinos?
| País | Semanas aprox. de vacaciones |
|---|---|
| Italia | 13–14 |
| España | 12–13 |
| Francia | 11–12 |
| Argentina | 10–11 |
| EE.UU. | 10–11 |
| Japón | 7–8 |
| Corea del Sur | 7 |
Con información de Infobae