Lionel Messi volvió a ser decisivo y también protagonista fuera del marcador. Con dos goles, una asistencia y dos gestos que estallaron en redes sociales, el capitán de Inter Miami comandó la remontada 4-2 frente a Orlando City en una nueva edición del Clásico del Sol por la MLS.
Messi firmó dos goles y una asistencia en el Clásico del Sol y dejó dos postales virales: un cruce provocador con el banco rival y un abrazo que hizo llorar a un chico.
¡TODOS QUIEREN ESTAR CERCA DEL 10!
— TyC Sports (@TyCSports) March 2, 2026
Un hincha entró al campo de juego y fue a saludar a Messi, quien le pidió a la seguridad que no actúe y abrazó al fanático, tras convertirle un doblete a Orlando para el Inter Miami en el triunfo 4-2 por el clásico de Florida en la MLS. pic.twitter.com/eBsOSKffqg
El encuentro arrancó cuesta arriba para el equipo de Miami. Orlando se puso 2-0 en menos de media hora y parecía encaminar la noche. Sin embargo, en el complemento llegó la reacción: Mateo Silvetti descontó y Messi tomó el control del partido.
El rosarino igualó el marcador con un potente remate desde afuera del área, luego asistió a Telasco Segovia y selló la victoria con un tiro libre preciso que desató la locura visitante. Con su doblete, volvió a demostrar que, incluso a sus 38 años, sigue marcando diferencias.
Pero no todo quedó en lo futbolístico. Tras convertir su segundo tanto, Messi giró hacia el banco de suplentes de Orlando City y lanzó un gesto desafiante, simulando si querían su autógrafo, en respuesta a los cruces verbales que se habían dado durante el partido. La escena encendió el clásico y rápidamente se viralizó.
La otra cara del capitán fue completamente distinta. Antes del inicio, durante la salida de los equipos, se lo vio abrazar con calidez a uno de los niños que acompañaban a los jugadores. El pequeño no pudo contener la emoción y terminó llorando. La secuencia recorrió las redes y conmovió a los fanáticos.
Además del show de Messi, Inter Miami sumó sus primeros tres puntos de la temporada y cortó la racha invicta de Orlando en su estadio. El equipo todavía ajusta piezas en defensa, pero con su número 10 encendido siempre hay margen para soñar.
Cuando Messi juega así, cualquier partido puede cambiar en un instante.
Con información de Infobae