La pobreza en Argentina mostró una marcada baja durante 2025, pero el Nordeste Argentino (NEA) continúa entre las zonas con mayores niveles de vulnerabilidad social del país, reflejando una brecha histórica que persiste pese a la mejora de los indicadores nacionales.
Mientras la pobreza nacional cayó al 31,6%, en el NEA casi la mitad de los chicos y adolescentes sigue viviendo en hogares bajo la línea de pobreza, uno de los índices más altos del país.
Pobreza en Argentina: aunque baja a nivel nacional, el NEA sigue entre las regiones más golpeadas https://t.co/l4N4M4ew0F pic.twitter.com/lGHJfigpvJ
— Chaco Ahora (@PatriM_CHAHORA) March 31, 2026
Número reveladores
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dio a conocer que, en el segundo semestre de 2025, la pobreza se ubicó en 28,2% y la indigencia en 6,3% en los principales centros urbanos del país. En la extrapolación al total del país, esa cifra, extrapolada por la cantidad total de la población, significa que hay 13,5 millones de argentinos pobres al cierre del segundo año de mandato de Javier Milei.
Según los últimos datos oficiales del INDEC, la pobreza en el país se ubicó en 31,6% durante el primer semestre de 2025, lo que representa una caída de 21,3 puntos porcentuales respecto al mismo período de 2024, cuando había alcanzado el 52,9%.
Sin embargo, esa recuperación no impacta de la misma manera en todas las regiones. El NEA —integrado por Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones— sigue registrando porcentajes cercanos al 40%, ubicándose por encima de la media nacional.
En términos absolutos, en el NEA (que concentra el 9% de la poblacíón de Argentina) hay alrededor de 1,7 a 1,9 millones de personas pobres, según la última proyección basada en los datos regionales del INDEC para 2025.
Mientras el promedio argentino se consolida en torno al 31,6%, en el NEA la pobreza se mantiene varios puntos más arriba, impulsada por factores estructurales como:
Esta diferencia vuelve a poner en agenda la desigualdad territorial en el país, donde la recuperación económica avanza a velocidades distintas según la región.
En provincias como Chaco y Formosa, los hogares con niños y adolescentes siguen siendo los más afectados, especialmente en zonas urbanas periféricas y sectores rurales.
La baja nacional de la pobreza se explica, según analistas, por la desaceleración inflacionaria, la recomposición parcial de ingresos y la estabilización macroeconómica. Incluso, las proyecciones oficiales del tercer trimestre de 2025 la ubican ya en 26,9%.
No obstante, especialistas advierten que el NEA mantiene un “piso estructural” de pobreza más alto, producto de décadas de rezago productivo, menor inversión privada y dependencia de programas sociales.
En términos comparativos, esto significa que mientras en regiones como la Patagonia o el centro del país la pobreza ya perforó el 30%, el Nordeste aún pelea por bajar del 40%.
En el NEA, casi uno de cada dos chicos vive en hogares pobres
En el primer semestre de 2025, el NEA registra 47,8% de pobreza entre niños, niñas y adolescentes de 0 a 17 años.
Eso significa que prácticamente 1 de cada 2 chicos en el Nordeste vive en hogares pobres.
Es un dato más alto que el promedio nacional, que para esa franja etaria fue de 46,1%.
El INDEC muestra que la pobreza infantil se agrava a medida que aumenta la edad:
En el caso del NEA, la tendencia suele replicarse con porcentajes levemente superiores, sobre todo en adolescentes.
La comparación entre Argentina y el NEA deja en evidencia que la mejora estadística nacional no alcanza para describir la realidad social del interior profundo.
Para provincias del Nordeste, el desafío no pasa solo por bajar la pobreza coyuntural, sino por generar empleo privado, inversión y desarrollo local sostenible, variables clave para cerrar la brecha con el resto del país.
Fuente: Elaborado por Chaco Ahora con datos del Indec dados a conocer este martes 31 de marzo
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