La provincia del Chaco recibió este lunes un respaldo clave del Gobierno nacional para afrontar los próximos vencimientos de deuda, en una señal que expone tanto el alivio inmediato de las cuentas públicas como la persistente fragilidad financiera de la administración provincial.
La visita a Resistencia del secretario de Hacienda del Ministerio de Economía de la Nación, Carlos Guberman, terminó de confirmar la asistencia gestionada por el gobernador Leandro Zdero y su equipo económico. El funcionario fue recibido en Casa de Gobierno por el ministro de Hacienda y Finanzas, Alejandro Abraam, en una reunión centrada en la delicada situación fiscal de la provincia.
Según se informó oficialmente, los fondos estarán destinados a cubrir vencimientos del bono internacional en dólares que el Chaco viene afrontando desde el inicio de la actual gestión. Para ello, la provincia accederá a un adelanto de coparticipación con una tasa del 15%, una herramienta que mejora el costo financiero frente a las alternativas del mercado, hoy prácticamente inaccesibles para muchas jurisdicciones.
Desde el Ejecutivo provincial remarcaron que se trata de una deuda con fuerte peso político: fue emitida durante la gestión de Domingo Peppo, luego cayó en default y fue reestructurada en el mandato de Jorge Capitanich. Ahora, la administración de Zdero busca mostrar el pago de esos compromisos como parte de una estrategia de “ordenamiento y desendeudamiento”.
Sin embargo, más allá del discurso oficial, la asistencia nacional también deja en evidencia una realidad incómoda: el Chaco necesita apoyo externo para cubrir compromisos inmediatos y sostener previsibilidad financiera. En términos concretos, el auxilio funciona como un salvavidas para atravesar vencimientos sin sobresaltos, pero al mismo tiempo compromete recursos futuros de coparticipación.
El propio Guberman aclaró que la situación chaqueña no es un caso aislado, sino parte de una problemática que afecta a varias provincias con dificultades para acceder a financiamiento. Los desembolsos, explicó, se realizarán de manera progresiva según las necesidades de cada jurisdicción.
Para la gestión de Zdero, el anuncio representa oxígeno financiero en el corto plazo. Pero en el plano político y económico también abre interrogantes sobre la sustentabilidad de las cuentas provinciales: si bien permite cumplir con pagos urgentes, vuelve a mostrar la dependencia de asistencia nacional para enfrentar obligaciones heredadas y sostener el equilibrio fiscal.
En medio de un escenario económico todavía inestable, el respaldo de Nación evita una tensión mayor en la caja provincial. La discusión de fondo, sin embargo, sigue siendo la misma: cuánto margen real tiene el Chaco para salir del ciclo de endeudamiento sin volver a recurrir a nuevos auxilios.
Análisis con información de Prensa del Gobierno del Chaco