Delincuentes ingresaron al centro de distribución de la firma, sobre la ruta 11, y se llevaron computadoras, celulares, un televisor y dinero en efectivo. Horas después apareció una caja fuerte violentada con tarjetas y pertenencias del propietario. El caso reavivó los cuestionamientos a la conducción policial por la falta de información precisa.
La versión policial dice que recuperaron una caja fuerte robada, pero el ladrón logró escapar y es intensamente buscado.
Resistencia volvió a quedar en el centro de la preocupación por la inseguridad tras un importante robo cometido bajo la modalidad de boqueteros en el galpón de la juguetería y librería La Llave del Chaco. El hecho ocurrió en el centro de distribución de la firma, ubicado sobre la Ruta Nacional 11, a la altura del kilómetro 1005,9, y generó fuertes cuestionamientos por la escasa información oficial sobre lo sucedido.
De acuerdo con los primeros datos del caso, los delincuentes ingresaron al predio y sustrajeron al menos cinco computadoras, cinco teléfonos celulares, un televisor de 43 pulgadas y una suma de dinero en efectivo que hasta el momento no pudo ser precisada por el damnificado, Samuel Gilbart, de 44 años.
El golpe fue descubierto durante el fin de semana y encendió la alarma en el sector comercial, no solo por la magnitud del robo sino también por tratarse de un punto clave para la distribución de mercadería en la ciudad.
Horas después del hecho, durante la madrugada de este domingo 12 de abril, alrededor de la 1.20, efectivos policiales que realizaban recorridas preventivas en inmediaciones de avenida 25 de Mayo y Ruta 11 observaron a un hombre que, al advertir la presencia de los agentes, arrojó una bolsa y escapó hacia un descampado.
Al inspeccionar el contenido, los uniformados encontraron una caja fuerte de hierro color blanco, con signos de haber sido violentada. En su interior había un celular Samsung dañado, un juego de llaves, un control remoto pequeño y varias tarjetas de crédito y débito pertenecientes al propietario del comercio, entre ellas plásticos de distintas entidades bancarias y plataformas de pago.
Todos esos elementos fueron secuestrados en presencia de testigos y puestos a disposición de la Justicia. La fiscal de turno N°2, Ana González de Pacce, dispuso una serie de medidas investigativas para intentar identificar y detener a los responsables.
El local cuenta con cámaras de seguridad, material que ahora será clave para el avance de la investigación, que quedó en manos del Departamento de Investigaciones.
El nuevo episodio delictivo reavivó el malestar de comerciantes y vecinos de Resistencia, que vienen reclamando mayores medidas de prevención ante la repetición de robos cada vez más audaces. En ese contexto, también crecieron las críticas hacia la cúpula policial, a la que distintos sectores señalan por la falta de claridad y precisión informativa sobre hechos de gravedad que impactan de lleno en la seguridad pública.