La causa que investiga a policías por presunto narcotráfico suma nuevos capítulos: la audiencia por la situación de Quizama expuso cuestionamientos sobre la prueba, choques entre las partes y una resolución contundente de la jueza federal Zunilda Niremperger. Se suma al avance de detenciones y medidas bajo secreto de sumario que Chaco Ahora viene revelando.
El martes, la defensa de uno de los detenidos, Gustavo Andrés Quizama, -compuesta por los doctores Miguel Barceló y Macarena Fogar Barceló- sólo quería que el fiscal Patricio Sabadini aclare por el celular que se movió y para que esta etapa de investigación sea transparente.
Es de señalar que la audiencia se realizó el martes 14, y corresponde a la carpeta judicial 10726 del año 2025, incidente número 18, donde se investiga .entre otros- a Gustavo Andrés Quizama por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada y peculado.
La defensa solicitó un informe a la jueza federal de garantías número 1 y al equipo fiscal de Resistencia sobre la cadena de custodia del dispositivo Samsung A35 de Quizama.
Este teléfono, secuestrado el 18 y 19 de diciembre de 2025, registró actividad en la ciudad de Lapachito, a 47 km de Colonia Benítez, donde Quizama fue detenido.
La defensa busca aclarar quién autorizó el traslado del dispositivo, quiénes eran los funcionarios a cargo y si hubo mecanismos de protección para evitar modificaciones.
La fiscalía rechazó la solicitud, argumentando que la audiencia tenía un "pecado original" y que la defensa ha presentado nulidades previas.
Además, la fiscalía señaló que la activación de antenas no implica necesariamente el movimiento del teléfono, sino que puede deberse a saturación de red.
La jueza denegó la petición de la defensa, indicando que las cuestiones de cadena de custodia y valoración probatoria deben presentarse en la etapa procesal oportuna.
La investigación por la banda de “narcopolicías” en Chaco sumó este martes un nuevo episodio judicial con alto voltaje. En una audiencia clave por el imputado Gustavo Andrés Quizama, la defensa —a cargo de los doctores Barceló— intentó poner en duda la cadena de custodia de un teléfono celular secuestrado, mientras que la fiscalía, encabezada por el fiscal federal Patricio Sabadini, rechazó de plano los planteos.
El eje del planteo defensivo fue un dato técnico: el celular del imputado habría registrado actividad en otra localidad —a más de 40 kilómetros— cuando Quizama ya estaba detenido. A partir de esto, solicitaron explicaciones tanto al Ministerio Público Fiscal como a la jueza federal Zunilda Niremperger sobre quién autorizó el traslado del dispositivo y cómo se garantizó su resguardo.
Además, explicó que el registro en antenas telefónicas no implica necesariamente que el celular haya sido trasladado, ya que puede deberse a saturaciones de red o conexiones a antenas cercanas.
Pero el momento más tenso llegó cuando Sabadini denunció “mala fe procesal” y falta de respeto por parte de la defensa, anticipando incluso una posible presentación ante la Cámara Federal.
Finalmente, la jueza Niremperger resolvió rechazar el planteo de la defensa y dejó en claro un punto clave del proceso:
👉 La gestión y control de la prueba corresponde exclusivamente al Ministerio Público Fiscal en esta etapa.
👉 Las objeciones sobre la evidencia deben plantearse más adelante, en instancias como el juicio oral.
También sostuvo que no existe un agravio actual que justifique la intervención judicial inmediata, cerrando así la discusión en esta audiencia.
Este episodio se suma a lo que Chaco Ahora viene publicando en exclusiva en los últimos días:
El avance de pericias telefónicas y nuevas pruebas estaría acelerando la causa, que ya se perfila como uno de los escándalos policiales más graves de la provincia.
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