Resistencia está bajo sospecha: piden control total de camiones y gastos municipales.
La gestión del intendente Roy Nikisch quedó en el centro de la escena tras un duro planteo de la oposición en el Concejo Municipal, que denunció falta de controles en el uso de camiones, maquinarias y servicios tercerizados, y advirtió sobre el riesgo de irregularidades en el manejo de fondos públicos.
En este contexto, un grupo de concejales presentó un proyecto de ordenanza que busca implementar un sistema de monitoreo en tiempo real mediante GPS para todos los vehículos municipales, tanto propios como alquilados.
Según señalaron los ediles impulsores, el actual esquema presenta serias falencias a la hora de controlar la ejecución de los servicios. El foco está puesto especialmente en los alquileres de camiones y maquinaria, donde —afirman— no siempre se puede comprobar si las tareas se realizan, en qué lugares ni durante cuánto tiempo.
La crítica es directa: sin herramientas de control, el sistema queda expuesto a posibles desvíos o pagos por servicios que no pueden ser verificados.
El proyecto crea el Programa de Control Ciudadano Municipal de Servicios, que establece la obligatoriedad de instalar dispositivos de geolocalización en todos los equipos afectados a tareas municipales.
El sistema permitiría conocer en tiempo real:
Además, contempla el desarrollo de una plataforma pública para que cualquier vecino pueda acceder a estos datos. En el caso de la recolección de residuos, por ejemplo, se podría seguir el recorrido de los camiones y estimar el horario de paso por cada barrio.
Uno de los ejes centrales de la iniciativa establece que no podrá certificarse ni pagarse ningún servicio que no cuente con registro en el sistema de trazabilidad.
Esto implicaría un cambio profundo en la administración de los recursos municipales, ya que cada gasto debería estar respaldado con datos concretos y verificables.
“El objetivo es que cada peso tenga una contraprestación real y visible”, sostuvieron desde la oposición.
Los concejales también remarcaron que la propuesta surge tras reiterados pedidos de informes que —según indicaron— no fueron respondidos por el Ejecutivo municipal.
En ese marco, advirtieron sobre un escenario de escasa transparencia y plantearon la necesidad de avanzar con herramientas que permitan un control real por parte de la ciudadanía.
“Cuando no se puede ver qué se hace con los recursos, el control desaparece”, señalaron, en un mensaje que profundiza la tensión política en el ámbito local.
La iniciativa abre ahora un nuevo frente de debate en el Concejo, donde se pondrá en discusión no sólo la implementación del sistema, sino también el modelo de gestión y control de los recursos públicos en la ciudad.