La ciudad de Resistencia volvió a ser escenario de un pedido de justicia que crece con el correr de los días. Este viernes, familiares y allegados de Jonathan “Guasón” Romero se movilizaron en Plaza 25 de Mayo para exigir el esclarecimiento total del crimen y la condena máxima para los responsables.
Por el crimen que ocurrió en la madrugada del pasado domingo están detenidos Damián Escalante, su madre y el portero del quincho donde se celebró el cumpleaños de quien está investigado como autor del crimen.
La convocatoria, impulsada por el entorno más cercano de la víctima, incluyó una concentración frente a Casa de Gobierno y una posterior marcha hacia la fiscalía. Con carteles, pancartas y banderas, los manifestantes reclamaron “justicia real” y rechazaron la hipótesis de legítima defensa.
La familia sostiene que el ataque no fue un hecho aislado y señala directamente al entorno del acusado.
Durante la movilización, Jacqueline —expareja de la víctima— fue contundente: aseguró que tanto Damián Escalante como su madre tienen responsabilidad en el hecho, y sostuvo que “ella es la principal”. También denunció haber sido agredida durante el episodio, lo que refuerza la hipótesis de una situación violenta con múltiples participantes.
En la misma línea, Luis —hermano de la víctima— confirmó que ya hay testigos citados a declarar y que la causa avanza con nuevas presentaciones. Además, reveló que durante el hecho hubo amenazas para que los presentes no hablaran: “Que no digan nada porque les iba a pasar lo mismo”, relató.
Según su testimonio, él había sido contratado como músico para el evento donde ocurrió el crimen y encontró a su hermano ya sin vida. “Esto dejó un vacío enorme. Siempre alegré sus fiestas”, expresó con dolor.
La Justicia analiza la posible participación de otras personas y las circunstancias del hecho.
Si bien el principal acusado es Escalante, desde el entorno de la víctima insisten en que no actuó solo. La investigación judicial busca determinar si hubo más involucrados y si existió algún tipo de encubrimiento o participación previa.
En paralelo, la familia rechaza la versión de una reacción espontánea o en defensa propia. “No fue planeado, pero lo mataron en el momento”, afirmó Jacqueline, marcando la gravedad de lo ocurrido.
“No nos dejen solos”, fue uno de los mensajes más repetidos durante la jornada.
La movilización estuvo marcada por el acompañamiento de vecinos, amigos y conocidos, que se sumaron al pedido de justicia. Entre los carteles se leían consignas como “Perpetua para los responsables” y “No más impunidad”.
La familia adelantó que esta fue la primera de varias marchas que impulsarán para mantener el caso en agenda y presionar por avances concretos en la investigación.