El presidente de la institución deportiva Villa San Martín de Resistencia, Ricardo Siri, destacó el histórico presente del equipo en la Liga Argentina de Básquet, pero fue tajante sobre la realidad económica: "Si no tuviéramos los sponsors que tenemos, no podríamos competir". La falta de un apoyo estatal "eficiente" y la comparación con provincias vecinas marcan la agenda del "Tricolor".
Las declaraciones de Siri a la prensa se dieron en el marco del convenio que firmó más temprano con CordisCheck. El convenio fortalece controles médicos, beneficios para socios y el respaldo al básquet profesional chaqueño.
Villa San Martín vive días de gloria en lo deportivo, pero de una complejidad extrema en los despachos. Tras eliminar al puntero de la conferencia en tres partidos —una hazaña que Siri calificó como una "clase de básquet" e "inigualable" por el nivel defensivo mostrado—, el club se enfrenta ahora al desafío de sostener ese rendimiento en los cuartos de final con recursos limitados y una gestión que se define como "un esfuerzo y sacrificio constante".
El éxito deportivo en medio de la adversidad
A pesar de haber terminado la fase regular en el noveno puesto, afectado por una seguidilla de lesiones que incluyeron a jugadores clave como el base Gago, Maxi Martín, Simondi y el refuerzo brasilero, el equipo logró amalgamar su juego bajo la conducción de "Chiche" Jape. Para Siri, el momento actual es de una felicidad plena, destacando la fe inquebrantable en un cuerpo técnico que considera "excelente".
Sin embargo, este brillo en la cancha no oculta las sombras en el financiamiento. El presidente fue categórico al señalar que no cuentan con un apoyo eficiente por parte del Gobierno provincial para una competencia de esta magnitud. "Cuesta mucho transmitirle a los funcionarios qué significa tener un equipo en la segunda categoría del básquet nacional con aspiraciones", lamentó Siri.
Gestión privada y salud: el modelo Cordis
En un paso estratégico que combina deporte, salud y desarrollo institucional, el Club Villa San Martín firmó un convenio con CORDIS que formaliza una relación de trabajo que se viene consolidando desde 2019. El acuerdo se llevó adelante en la sede ubicada en Saavedra 135, en la ciudad de Resistencia, y apunta a reforzar tanto el acompañamiento médico de los deportistas como beneficios directos para los socios.
Ante la ausencia de una política deportiva estatal definida —punto en el que Siri comparó desfavorablemente a Chaco con la vecina provincia de Corrientes—, Villa San Martín ha tenido que volcarse a la gestión privada. Un ejemplo de esto es la formalización del convenio con la institución Cordis, aprovechando la Ley de Sponsorización.
Este acuerdo no solo garantiza los estudios de alta complejidad (electroesfuerzos, análisis de sangre) necesarios para la prevención en el alto rendimiento, sino que también traslada beneficios directos a los socios del club en forma de descuentos y atención preferencial. "Es plasmar una relación que viene desde 2019", explicó el dirigente, subrayando que la prevención es vital antes de que ocurra cualquier inconveniente de salud en los deportistas.
Los costos invisibles del éxito
La logística de la Liga Argentina presenta desafíos económicos que Siri describe como imposibles de presupuestar sin un respaldo sólido. Tras ganar el quinto partido en Jujuy, el equipo debió trasladarse directamente a La Rioja, lo que implicó días adicionales de hotel y comida para una delegación de 20 personas, además de los extensos traslados en colectivo.
"Son gastos que no podés prever. Si no tenés apoyo, no se puede jugar, no se puede competir", afirmó Siri, quien asegura que sigue adelante gracias al trabajo de su comisión directiva para "cubrir todos los baches".
La realidad de Villa San Martín es hoy el reflejo de muchos clubes de la región: una excelencia deportiva que sobrevive gracias a la gestión privada y el sacrificio dirigencial, mientras espera que el Estado provincial defina, finalmente, un rumbo claro para el deporte de alta competencia.