Según explicó el dirigente gremial Ariel Ledesma, trabajadores vinculados a una obra clave —el acueducto— fueron suspendidos por 20 días sin goce de haberes, lo que abre interrogantes sobre posibles despidos a corto plazo.
“Los trabajadores fueron suspendidos por 20 días sin goce de haberes". “No descartamos que después de esto haya despidos”, precisó Ledesma.
Uno de los puntos más críticos es la paralización de proyectos estratégicos. Entre ellos, más de 200 viviendas en Quitilipi que podrían generar empleo para más de 300 trabajadores y que hoy no tienen fecha de reactivación.
“Desde noviembre no se están pagando los certificados de obra”, informó el dirigente.
Desde el sindicato apuntan directamente a la falta de financiamiento nacional en obra pública. Según el gremio, desde noviembre no se estarían pagando certificados de obra, lo que impacta de lleno en la continuidad de los trabajos.
El impacto ya se siente en los números. El sector pasó de proyectar entre 6.000 y 7.000 trabajadores a tener actualmente menos de 4.000 en actividad en la provincia.
“Hoy hay menos de 4.000 trabajadores cuando deberíamos estar entre 6.000 y 7.000”, apuntó Ledesma.
La construcción, considerada uno de los motores de la economía, muestra así una retracción que no solo golpea a los obreros, sino también al entramado productivo local.
Desde la UOCRA advierten que la situación podría agravarse si no se reactiva la obra pública o si no aparecen inversiones privadas que compensen la caída.
“Hay obras importantes paralizadas que podrían generar cientos de puestos de trabajo”, dice Ledesma.
Además, alertaron sobre el impacto social del contexto económico, que ya empieza a reflejarse en problemáticas como la falta de empleo sostenido y la creciente incertidumbre laboral.
Con información de La Voz del Chaco