En el marco del Día del Trabajador, el secretario general de UTHGRA Chaco, Walter Ávalos, encendió las alarmas sobre la delicada situación que atraviesan los sectores gastronómico y hotelero en la provincia. Según detalló, la actividad registra una caída de entre el 20% y el 30% en comparación con el año pasado, en un escenario marcado por la retracción del consumo y la incertidumbre económica.
“El trabajo está bastante duro. Somos uno de los primeros rubros que la gente deja de usar cuando tiene que ajustar gastos”, afirmó el dirigente sindical, al describir el impacto directo de la crisis en bares, restaurantes y alojamientos.
Ávalos confirmó que ya se produjeron cierres de hoteles en el Chaco, una situación que atribuyó tanto a la baja en la demanda como a dificultades previas de algunas empresas. En ese contexto, destacó la intervención del gremio en el caso del hotel Covadonga, donde lograron regularizar pagos salariales y deudas con la obra social.
“Primero garantizamos que los trabajadores cobren y luego avanzamos en resolver otras deudas. Hoy esa situación está encaminada”, explicó.
El dirigente remarcó que la crisis no es exclusiva de la provincia, sino que se replica en distintas regiones del país.
“Estamos en contacto con compañeros de otras seccionales, como Formosa o San Juan, y la realidad es la misma o peor. Nunca vivimos algo así”, aseguró.
Consultado por el futuro inmediato, Ávalos fue tajante: “No vemos una mejora. La crisis no se va a detener, va a seguir avanzando”.
En ese marco, explicó que el gremio trabaja de manera constante para evitar despidos, negociando soluciones puntuales con empresas en dificultades.
“Tratamos de resolver los problemas en el día a día. El trabajador no puede esperar procesos largos. Buscamos acuerdos para sostener los puestos laborales”, indicó.
Otro de los puntos críticos es la cuestión salarial. Según el dirigente, los aumentos actuales, que rondan entre el 1% y el 3%, resultan insuficientes frente al incremento del costo de vida.
“No alcanza para nada. Todo aumenta por otro lado: alimentos, transporte, servicios. Esa es la realidad que enfrentan los trabajadores”, sostuvo.
Además, cuestionó la falta de consensos en la política económica nacional: “No hay diálogo ni acuerdos que contemplen la situación de los trabajadores. Así es muy difícil sostener la actividad”.
Con este panorama, el sector gastronómico y hotelero del Chaco enfrenta uno de sus momentos más complejos, con caída de la actividad, riesgo de más cierres y creciente preocupación por el empleo.
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