Colonias Unidas es noticia por estos días debido a que un oficial disparó a su compañero dentro de la comisaría. Hubo al menos 10 disparos, un agente herido y el autor dio positivo en alcohol y cocaína. Ricardo Urturi del Organo de Control Istitucional -OCI- confirmó este jueves algunos datos y habló de la investigación.
El hecho ocurrió alrededor de las 4:30 de la madrugada del martes pasado y dejó a un agente herido, lo que derivó en una inmediata intervención administrativa y judicial.
Drogas, alcohol e intervención de la comisaría
Tal como lo publicó Chaco Ahora un episodio de extrema gravedad sacudió a la Policía del Chaco en la madrugada del pasado martes 28 de abril, cuando un oficial abrió fuego dentro de la comisaría de Colonias Unidas y dejó como saldo a un agente herido.
El hecho ocurrió alrededor de las 4:30, cuando el efectivo —que se encontraba como oficial de servicio— efectuó al menos diez disparos con su arma reglamentaria desde la casa de servicio hacia el sector de guardia de prevención, donde se encontraban otros policías.
El agente herido fue identificado como Lucas Gómez, quien sufrió una fractura expuesta en uno de sus brazos producto del ataque. Fue asistido de urgencia y permanece internado, fuera de peligro.
Según confirmó el jefe de Policía del Chaco, Fernando Romero, los primeros estudios realizados al autor del ataque arrojaron resultados positivos en consumo de alcohol y cocaína, un dato que agrava significativamente su situación tanto en el plano judicial como administrativo.
En ese senrtido, desde el Órgano de Control Institucional (OCI), su titular Ricardo Urturi informó este jueves en declaraciones a los medios que se inició de inmediato un sumario administrativo "por faltas gravísimas", con suspensión del efectivo y retención de haberes. Al mismo tiempo precisó que la Fiscalía en turno tomó intervención para investigar lo ocurrido.
Además, se desplegó una comisión investigadora que ya tomó declaraciones testimoniales, relevó cámaras de seguridad, analizó el libro de guardia y sumó testimonios de vecinos y del personal presente al momento del hecho. Incluso, se recabó la declaración del agente herido en el hospital.
Urturi adelantó que en los próximos días se formalizará la imputación administrativa bajo la figura de “concurso de faltas gravísimas”, lo que podría derivar en un pedido de cesantía del uniformado.
El agresor fue reducido por otros efectivos tras el ataque y quedó a disposición de la Justicia. En paralelo, la Fiscalía interviniente avanza con la causa penal para determinar responsabilidades.
Como medida preventiva, Urturi confirmó que la Jefatura dispuso la intervención de la comisaría, debido a que al momento del hecho no se encontraban las autoridades principales de la dependencia.
Recolección de pruebas
Según detalló, una comisión del organismo descendió al lugar para recolectar pruebas: declaraciones testimoniales, registros de cámaras de seguridad, libro de guardia y testimonios de vecinos y personal policial. Incluso, se tomó declaración al agente herido mientras permanece internado.
“El oficial fue suspendido de sus funciones con retención de haberes”, precisó Urturi, quien adelantó que en los próximos días se formulará la imputación administrativa formal. El proceso podría derivar en un pedido de cesantía, una de las sanciones más severas dentro de la fuerza.
“Concurso real de faltas”
En relación a la gravedad del caso, el funcionario explicó que se trataría de un “concurso real de faltas”, lo que implica múltiples infracciones simultáneas. Además, trascendió que informes preliminares indicarían consumo de alcohol y estupefacientes, lo que agravaría aún más la situación disciplinaria.
El hecho fue protagonizado por un único efectivo, quien utilizó su arma reglamentaria y habría efectuado alrededor de diez disparos antes de ser reducido por otros policías y puesto a disposición de la Justicia.
La intervención de la comisaría de Colonias Unidas no fue una decisión menor: se tomó como una medida excepcional ante un escenario de extrema gravedad y vacío de mando.
Según se desprende de la investigación y lo informado por el Órgano de Control Institucional (OCI), al momento del ataque no se encontraban en funciones las autoridades principales de la dependencia. El jefe de la comisaría estaba de franco y la oficial a cargo se encontraba de licencia.
Ese contexto dejó la dependencia sin conducción directa en el momento en que ocurrió el hecho, lo que encendió alarmas en la cúpula policial.
En este contexto, la intervención permite reemplazar temporalmente la conducción, asegurar la continuidad del servicio y evitar posibles irregularidades mientras avanza la investigación.
Además, busca garantizar transparencia en el proceso, ya que el hecho involucra a personal de la misma dependencia.
El caso generó fuerte conmoción y vuelve a poner el foco en los controles internos dentro de las fuerzas de seguridad.
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