La tensión interna dentro de La Libertad Avanza volvió a quedar expuesta en las últimas horas luego de que trascendiera que la Casa Rosada analiza modificar el esquema de reuniones políticas y de gestión, en medio de las diferencias entre distintos sectores del oficialismo nacional.
Según reveló Infobae, desde el entorno del presidente Javier Milei confirmaron que Patricia Bullrich seguirá siendo convocada tanto a la reunión de Gabinete prevista para el próximo lunes como a la mesa política oficialista que se realizará el martes. Sin embargo, dentro del Gobierno admiten que existe una fuerte tensión política que se agravó en las últimas semanas.
El conflicto se profundizó luego de que Bullrich impulsara públicamente un reclamo para que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentara su declaración jurada patrimonial. La senadora incluso adelantó su propia documentación ante la Oficina Anticorrupción y el Senado, gesto interpretado dentro del oficialismo como una presión política directa.
En paralelo, desde el entorno de Adorni sostienen que la presentación patrimonial se realizará “antes de que inicie el Mundial” y remarcan que no modificarán sus tiempos por presiones internas.
Fuentes cercanas a la Casa Rosada señalaron que se estudia la posibilidad de implementar reuniones más reducidas, integradas únicamente por miembros del Poder Ejecutivo nacional. Ese eventual cambio dejaría afuera no solo a Bullrich, sino también al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, ya que ambos pertenecen al Poder Legislativo.
La discusión también vuelve a evidenciar la disputa interna entre distintos sectores de poder dentro del oficialismo: el espacio alineado con Karina Milei, el armado político de Santiago Caputo y el sector vinculado a Martín Menem.
Actualmente, la denominada “mesa política” oficialista continúa funcionando como principal ámbito de coordinación política del Gobierno nacional y está integrada por figuras clave del oficialismo, entre ellas Bullrich, Martín Menem, Santiago Caputo y otros funcionarios cercanos al presidente Milei.
Además, la nueva presentación patrimonial de Patricia Bullrich incorporó otro elemento de tensión dentro del oficialismo. Según la documentación difundida, la dirigente ya había declarado anteriormente un patrimonio cercano a los 223 millones de pesos, compuesto por propiedades en la Ciudad de Buenos Aires, un inmueble rural heredado en Los Toldos, depósitos bancarios en pesos y dólares, dinero en efectivo y créditos fiscales. También informó no registrar deudas.
La decisión de adelantar la entrega de su declaración jurada fue interpretada dentro del Gobierno como una señal política directa en medio de la controversia que rodea a Manuel Adorni, quien continúa sin formalizar públicamente su presentación patrimonial.
Desde sectores libertarios reconocen que la demora de Adorni comenzó a generar desgaste político y cuestionamientos internos sobre transparencia dentro de la administración de Javier Milei.
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