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Informe oficial de Nación

Secheep debe a Cammesa $7.600 millones, está en cuarto lugar de morosidad comparado con otras provincias

En el caso del Chaco la deuda a Cammesa es de $7.600 millones por eso Secheep convoca a una audiencia pública para noviembre próximo con el fin de “actualizar” las tarifas.
En el caso del Chaco la deuda a Cammesa es de $7.600 millones por eso Secheep convoca a una audiencia pública para noviembre próximo con el fin de “actualizar” las tarifas.

En un nuevo intento por parte del Gobierno de regularizar las deudas que acumulan las empresas distribuidoras de electricidad con el Estado, el Ministerio de Economía propuso en el presupuesto 2021 aplicar una moratoria, que incluye facilidades de pago a una tasa de interés por debajo de la de mercado.

La propuesta tiene implícito el reconocimiento del Gobierno de los efectos que generó el congelamiento de tarifas. Como los ingresos no se actualizan desde marzo de 2019, las distribuidoras eléctricas -entre las que se encuentran Edenor, Edesur y Secheep- dejaron de pagar el 100% del costo de la electricidad a Cammesa, la compañía con control estatal encargada del despacho de energía.

En total, a septiembre, las empresas ya deben $123.000 millones, que debió aportar el Tesoro para que Cammesa cubra el costo de la generación y el pago a los proveedores de gas y combustibles. Esto se suma a las transferencias que realiza el Gobierno en concepto de subsidios económicos, que derivan en que los usuarios solo paguen la mitad de lo que cuesta la electricidad. En concreto, solo hasta julio, el Tesoro le transfirió a Cammesa $152.061 millones, lo que implicó un incrementó de 157% en comparación con el mismo período del año pasado, según datos del Instituto Argentino de Energía (IAE).

En el artículo 87° del proyecto de presupuesto para el año próximo, el Ministerio de Economía propone un régimen especial de regularización de las obligaciones pendientes de pago de las distribuidoras acumuladas al 30 de septiembre, «ya sean por consumos de energía, potencia, intereses y/o penalidades».

Las distribuidoras tienen una deuda de más $100.000 millones con Cammesa. El gobierno lo reconoció en un informe oficial que presentó el Jefe de Gabinete Antonio Cafiero en el Senado. La morosidad se ubicó en el 34% en agosto. En el caso del Chaco es de $7.600 millones por eso Secheep convoca a una audiencia pública para noviembre próximo con el fin de “actualizar” las tarifas.

Deudas gigantescas

Por la cuarentena, las empresas no pudieron cobrar la totalidad de sus boletas y acumularon cuentas gigantescas por pagar por la electricidad que compraron. La mayor parte se concentró en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), pero el Chaco está entre las provincias con una delicada situación de morosidad: debe uno $7.600 millones a la Compañía Administradora. Las tarifas del servicio están “congeladas” hace casi un año, pero vale señalar que de la noche a la mañana cuando Mauricio Macri asumió su gobierno las boletas de luz en la provincia pasaron a costar de 500 pesos a 4 mil pesos los que menos pagaron. El sector comercial e industrial paga más.

El informe de Cafiero

Como consecuencia del aislamiento, las distribuidoras de luz acumularon una deuda gigantesca con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa), que hasta fin de agosto ya había superado la friolera de los $100.000 millones, según reconoció el propio Gobierno nacional en el informe que presentó el jefe de Gabinete Santiago Cafiero en el Senado.

De acuerdo a las planillas entregadas este miércoles al Congreso a partir de una pregunta de la legisladora neuquina Lucila Crexell, la dificultad de las compañías para cobrar a los usuarios en medio del derrumbe de los ingresos provocó que no pudieran pagarle a Cammesa por la energía que compraron para distribuir.

De esta manera, entre las empresas cooperativas, estatales y privadas dedicadas a llevar la luz para consumo residencial y la actividad económica postergaron un desembolso que al octavo mes del año ascendía a $103.168.755.906.

Como era de esperar, la mayor parte se concentró en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el conglomerado urbano más grande del país, en donde operan Edenor y Edesur. Cada una de ellas aún debe abonar $11.900 y $11.000 millones, respectivamente.

Pero no son las únicas distribuidoras en esa situación. EPE Santa Fe y la misionera EMSA deben cifras similares, al tiempo que Mendoza casi $8.500 millones, de los cuales $7.400 millones corresponden a Edemsa.

En tanto, Chaco es otra provincia en una situación delicada en este aspecto, dado que la estatal SECHEEP debe a Cammesa $7.600 millones.

Por su parte, en Río Negro la compañía a cargo de la administración del mercado eléctrico tiene a su favor un saldo positivo de más de $6.100 millones, que debe abonar Edersa, mientras que en Córdoba los pasivos de EPE ascienden a $4.500 millones.

En ese sentido, Chubut también mantiene un monto abultado en el debe eléctrico, con casi $11.000 millones distribuidos de la siguiente manera: $4.000 millones de la cooperativa Comodoro Rivadavia, $2.500 millones de la de Trelew, $1.600 millones de la de Puerto Madryn y $942 millones de la de Rawson.

A su vez, las neuquinas CALF y EPEN deben $1.600 y $1.700 millones, respectivamente.

Por otro lado, otras sumas importantes adeudadas por cooperativas de luz en el interior del país se observan en la DPEC correntina, con $2.750 millones, Edelar (La Rioja) con $2.400 millones, Energía Entre Ríos SA ($2.100 millones) y la cooperativa fueguina de Río Grande ($1.758 millones).

La lista de los mayores deudores de Cammesa se completa con Energía Catamarca ($1.354 millones) y Edesal (San Luis), con $1.170 millones.

Nación transfirió en lo que va del año más de $180.000 millones

Lo cierto es que a la par que se incrementa la deuda de las distribuidoras de luz con la Administradora del mercado eléctrico, el Gobierno transfirió en lo que va del año más de $180.000 millones a esa empresa estatal para cubrir la diferencia entre la tarifa y los costos de generación de la energía, que suben en sintonía con el tipo de cambio.

Sin embargo, los compromisos por la energía no pagada no generan costo fiscal alguno para el Estado, según detalló Jefatura de Gabinete en el informe. “La problemática de cobrabilidad de las Distribuidoras de todo el país, tiene su impacto fundamentalmente en los compromisos pendientes que no pueden ser afrontados al vencimiento a Generadores, Transportistas y Proveedores de Gas para generación de energía eléctrica, y no comprometen recursos fiscales”, precisó el texto oficial.

En cuanto a la morosidad, varió enormemente en los últimos meses, ya que pasó del 39% en marzo al 62% en abril – el período más duro del aislamiento -, para luego bajar al 31% en mayo, 15% en junio y 8% en julio. Lo curioso es que en agosto volvió a dispararse al 34%.

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